domingo, 20 de julio de 2014

El ser y no parecer...

Disfruto tanto de escribir, pues es la manera en que me libero de la carga, es mi propio camino hacia la libertad, donde puedo ser yo sin miedo, donde el sentimiento habla a través de las palabras y conceptos correctos, así como la vida, la vida es eso, un manojo de conceptos creados por el hombre, emociones que esperan ser interpretadas para luego ser comunicadas, transmitidas a otros, sin embargo, nos hemos acostumbrado a callar, a dejar la emoción dentro de nuestra mente y corazón, la única respuesta que puedo encontrar al respecto por reprimir ese sentimiento se resume en “miedo”, cuando el ego habla a través del orgullo, cuando ya no cabe más el conflicto se hace presente en uno mismo y por ende en nuestro entorno, “yo soy yo creo”. Y, es verdad, la vida no es fácil, es verdad, pero no por eso nos vamos a detener, no por eso vamos a dejar de creer y crear, no por eso vamos a dejar de luchar, la vida no es fácil, es verdad, pro no por eso tiene que ser imposible, ni llevadera, no por eso nos debemos permitir ser injustos con otros, no porque la vida no sea fácil vamos a dañar a otros por nuestras preferencias, razones y de mas, no por eso vamos a jugar a no ser y solo parecer, pues, a este mundo le falta honestidad, honestidad para con uno mismo, honestidad para otros, si las personas dijeran lo que sienten, habría más paz, paz en el interior en nuestro corazón, en nuestra mente, paz para con los otros, pues hablar con la verdad es una gran virtud que hemos acostumbrados a fallar como defecto, pues, nos hemos acostumbrado tanto a mentir y también a callar, disfrazamos los sentimientos que mencionaba antes de mentiras, nos excusamos en que la vida no es fácil y la hacemos aún más difícil, y por esto nos permitimos actuar como dementes, nos encajamos en trastornos y demencias que no tienen fin y nos creemos todas esas características, nos etiquetamos con conceptos que pretenden definir quiénes somos por miedo a ver quiénes somos en realidad, cuando la realidad se hace presente, huimos, huimos a costa de creer en lo que otros dicen, humos y hacemos daño, humos de todo, huimos por miedo. Dañamos por miedo… y con esto digo que cada día nos volvemos menos humanos y más torpes, cada día la humanidad se convierte en escoria, cada día hay menos amos, menos amor que no podemos dar, que no podemos recibir, menos amor que existe dentro de nosotros e ignoramos. Si me preguntan ahora, si creo en el amor, respondería que sí, puesto que es la base de la felicidad, y para que esto sea posible, hay que creerlo, hay que obrar con amor rompiendo todo paradigma, de ser posible, dejar de actuar con cobardía, cobardía que viene con el miedo, porque cobarde es aquel que teme, que teme a la realidad más que otra cosa en el mundo, de ahí que existan tantas realidades alternas, de ahí la necesidad del hombre de imaginar y no hacer, de ahí huir, de ahí la excusa, de ahí el fracaso. Vivimos en un mundo de cobardes, donde solo quien alcanza el éxito es quien tiene dinero y por ende poder, el oro, ese metal se convirtió en la fuente de poder más codiciada, siendo que en realidad el poder está en uno mismo, en la simple autonomía de ser quien quieras ser, en la simpleza de tomar decisiones, no hay poder más maravilloso que el que poseemos, ni todo el oro del mundo podría comprar tanto, comprar la voluntad. La cobardía se va haciendo costumbre, se alimenta del miedo constante, de la falta de conciencia, vivimos en un mundo cada vez más ajeno, por falta de humanidad, y que curioso, puesto que el mundo está compuesto de humanos, y por esta cobardía del ser, vamos perdiendo en esencia esta humanidad que mencionaba, humanidad que es lo único que nos compone como tal y lo vamos dejando todo, y para qué? Para convertirnos en una maquina sin emociones, sin sentimientos, una maquina programada con estatutos, leyes y trastornos que dictan un deber ser, deber hacer, maquinas que no se satisfacen con amor, maquinas que solo buscan abastecerse por objetos externos y lujosos a su persona, y de ahí formar la supuesta y moderna humanidad, usar marcas registradas por que son novedosas y están de moda, esto habla más de las personas que el yo propio, el del ser. La humanidad está perdiendo autonomía, credibilidad y fuerza, la humanidad dejara de existir y reinara el mundo de las maquinas.